55.000 ravers bailaron durante 22 horas en el regreso de Monegros Desert Festival

El pasado sábado regresó Monegros Desert Festival ocho años después de su última edición, siendo el único festival de Europa celebrado en el desierto donde más de 55.000 ravers bailaron en una jornada que se alargó durante 22 horas llegando al sold out y batiendo todos sus récords.

En una versión renovada, Monegros Desert Festival concentró a 125 artistas repartidos en 11 escenarios y contó con 3.000 trabajadores para ayudar a que todos los asistentes vivieran el encuentro en Fraga de una manera única más allá de lo musical, disfrutando de una experiencia increíble, ¡y allí que estuvimos! En las siguientes líneas os contamos qué tal lo pasamos y cuál fue nuestra experiencia, ¿nos acompañas?

La jornada comenzaba pronto, 12 del mediodía y las colas para acceder al parking se hacían ya visibles, sin duda Monegros despierta sensaciones diferentes entre aquellos que estamos acostumbrados a asistir a festivales.

Durante las semanas previas desde la organización ya nos habían detallado la complejidad de producción con la que han estado trabajando para el regreso de Monegros, tanto en sistemas de sonido como en logística. Una producción que iba desde el stage Soundsystem Temple, diseñado con materiales reutilizados, al avión Airbus 330 convertido en pista de baile, pasando por una cabina de dj en un antiguo tren de mercancías o la decoración lisérgica del escenario elRow, sin olvidar los espacios clásicos donde todo comenzó: el Open Air, El Pajar o, el rústico, El Corral, entre otros. Un total de 100 m2 de desierto que se convirtieron durante 22 horas en una vibrante y colorida rave.

SOUND SYSTEM TEMPLE

El mainstage del festival se convirtió en el lugar ideal para disfrutar del atardecer e inicio de la noche junto a 30.000 personas. ¿El artista indicado para vivir esta experiencia? Paul Kalkbrenner, sin duda único para estas ocasiones. La producción del escenario permitía disfrutar de los visuales característicos del alemán, que durante hora y media nos tuvo a todos allí bailando y levantando el polvo del desierto. Un set en el no faltaron tracks como Sky and Sand, Feed Your Head, Altes Kamuffel o No Goodbye, entre otros.

Tampoco pudo faltar en nuestra ruta desértica una parada técnica para escuchar a uno de los clásicos del line-up mongrino: Richie Hawtin. Mapping y electrónica puretista se unificaron para hacernos disfrutar durante 2 horas de un sorprendente set cargado de un techno bastante alejado de sus principales cortes minimalistas.

         

TECHNO CATHEDRAL

Con aforo para 12.000 personas se convirtió rápidamente en uno de nuestros stages favoritos –no solo por el magnífico sonido que emaba–. Primera pista de baile en un festival que contaba con sonido envolvente 360º gracias a la distribución circular y del sistema de sonido empleado. Sin duda, toda una experiencia situarse en cualquier punto del stage y escuchar prácticamente igual en todos los lados. En él, disfrutamos de los sets de ANNA, Enrico Sangiuliano y Paula Temple.

La brasileña Anna es toda una referente en la escena techno internacional, nos hizo vibrar con sus sonidos contundentes y ácidos, un set de hora y media que se alargó más en el tiempo y donde disfrutamos a mitad noche calentando el ambiente para todo lo que quedaba por disfrutar. ¿El siguiente en hacer aparición? Enrico Sangiuliano, el productor italiano no necesita presentación. Eran las 4 de la mañana y la carpa estaba a rebosar con 12.000 ravers dispuestos a seguir "dándolo todo", bailamos al ritmo de sonidos contundentes y un estilo más camaleónico del italiano. Con algunos problemas de horarios y artistas... llegó el turno de la británica Paula Temple que aumentó los bpm's  con su set de sonidos oscuros y alto voltaje.

INDUSTRY CITY

Uno de los escenarios más oscuros del Monegros, donde los sonidos envolventes de techno groovy, hipnotic, hard, breaks y acid se tornaban los seis mandamientos imprescindibles de todos los allí presentes. Un sumidero de polvo en el que nos inducimos a las 19 de la tarde para disfrutar del carismático set de Adiel. Por supuesto no quitamos pie del escenario hasta escuchar a artistas como Stephanie Sykes y su metódica linea groovera o al energético dúo SHDW & Obscure Shape. Grata sorpresa también fue el set de uno de los estandartes del techno undergound: Chris Liberator. Hard acid trance con toques de progressive, que nos hicieron bailaran de principio a fin en el curioso escenario colindante al main stage de DC.

     

MOON STAGE

De la Tierra a la Luna, el escenario The Moon fue un encuentro de sensaciones atmosféricas donde pudimos disfrutar de sonidos duros y rápidos cargados de estilos que variaban entre el rave y al hard techno. Artistas como Vtss y SNTS nos hicieron gastar energías a modo de zapatilla, con una oda a resonados temas como "Welcome to London" de Charly Sparks. Destacable fue el set de Nastia, que abrió cabina con un set cargado drum'n'bass –estilo que le representa y dota de personalidad–. Una pena fue que el sonido del escenario no acompañara a la dureza de los sets, un hecho que conllevaba que, si no estabas en primer fila, no pudieras apreciar con gusto la intensidad de las sesiones.

ELROW STAGE

Sin duda uno de los escenarios donde más tiempo pasamos, y es que, si algo tiene elRow, es su diversión haya por donde pasan. Con un aforo de 20.000 personas por aquí bailamos al ritmo de Technasia, Michael Bibi, The Martinez Brothers, Loco Dice o Joseph Capriati.

Disfrutamos de un atardecer mientras bailábamos con Technasia, y una vez ya caía la noche, el stage se transformó en una ciudad fluor, cobrando vida con un video mapping psicodélico dejándolo todo iluminado. Así disfrutamos del tech house de Michael Bibi, un artista que en los últimos tiempos consigue despertar entre quienes lo ven, un "buen rollo" y una alegría que se aprecia en la pista. Sin duda los 10.000 ravers allí presentes no teníamos ganas de movernos y es que, los siguientes en actuar eran The Martinez Brothers, los hermanos del Bronx a día de hoy son todo un reclamo y un éxito asegurado. Sus sets tan característicos con sonidos tech, vocales incluyendo últimamente sonidos latinos o r&b y ese flow que generan, sin duda, fuese una de las actuaciones de Monegros más multitudinarias.

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Continuamos la noche con Loco Dice para amanecer y ya bailando a las 8 de la mañana con el techno de Joseph Capriati. Algunos escenarios ya habían cerrado por lo que elRow concentraba gran parte de los 55.000 asistentes, el buen set del italiano, el buen rollo de elRow y el confeti hicieron el resto. Un cierre de stage espectacular donde en la propia cabina se concentraban multitud de personalidades y artistas, y es que, la ocasión bien lo merecía.

OPEN AIR

Al aire libre nos encontramos con grandes viajes emocionales, desde el maravilloso atardecer en el desierto a manos de Folamour hasta el cuidado y selectivo segundo corte de Benito. Pero, sin duda alguna, el mejor set de este escenario fue el cierre de una de las figuras clave de la escena techno en España: Oscar Mulero. Sonidos envolventes de corte lineal que, gracias al potente sonido que le acompañaba, nos hicieron volar por el desierto de principio a fin. Junto a un público adulto, posiblemente veteranos del desierto, disfrutamos de dos horas alargadas de raw techno marca españa que no olvidaremos en mucho, mucho tiempo.

THE CLUB

El mas original sin duda y menos esperado, Monegros Desert Festival presentó hace meses "el avión" como uno de sus proyectos más ambiciosos y complicados de llevar a cabo. Un airbus A330 con “aterrizaje forzoso” en la misma arena del desierto se convirtió en un stage para 800 personas donde disfrutamos entre otros de los sets de Tini Gessler, Technasia o Andrés Campo... y decimos entre otros porque los sets de 1 hora de duración eran secretos, si no entrabas, no sabías qué artista se encontraba allí. Aun así daba igual en qué momento de las 20 horas pasaras por allí, tus 15 minutos de espera no te los quitaba nadie.

Y sí, hablando un poco de tiempos de espera y de organización, llegamos a varias conclusiones sobre algunos aspectos a mejorar. Sin duda un festival como Monegros no se puede permitir el lujo de que grandes nombres de su cartel en apenas días y horas se conviertan en actuaciones canceladas, hablamos de las ya sabidas pero no por ello menos importantes de Luciano y Charlotte de Witte. Mucha gente aun sigue esperando noticias sobre las cancelaciones de Kölsch, Pan Pot o Len Faki entre otros, y es que, no hubiera estado de más que en las propias rrss se hubieran ido actualizando estas noticias así como los horarios de cada artista, ya que prácticamente todos se fueron cambiando de hora y no precisamente con unos minutos de diferencia. Mucha incertidumbre se vivió con este tema en algunos momentos de la edición.

Otro de los aspectos que nos sorprendió es que a pesar de los consejos para disfrutar al máximo y bien de la experiencia que se habían dado por parte de la organización y de ravers más veteranos de antiguas ediciones... las nuevas generaciones aguantan mucho menos. No era extraño ver a primeras horas de la noche a algún asistente que ya lo había dado todo y solo le quedaba echarse a dormir un rato, y eso amigos, ¡no es el espíritu y esencia de Monegros Desert Festival!

La experiencia de bailar en el desierto durante 22 horas, a pesar de esos pequeños contratiempos, fue sin duda positiva e increíble. Había ganas de este retorno, una edición inolvidable tanto para los asistentes como para el entorno geográfico, donde el festival ha dejado un impacto económico de 30 millones de euros.

Entre los asistentes, una variedad de países, lenguas, edades, géneros y estilos, convirtieron el festival en una especie de crisálida de culturas futurista. Muchos gestos de gratitud se vieron allí mismo y en redes sociales y según las palabras de Juan y Cruz Arnau, CEO y Founders del encuentro: “En nombre de toda la familia Arnau, solo podemos decir, muchas gracias a todas las personas que han atendido a la llamada del desierto y han hecho posible que Monegros vuelva a brillar”.

¿Volverá Monegros Desert Festival a su cita anual para el próximo año 2023? ¡Si así es allí estaremos para contároslo y esperamos que vosotros tampoco os lo perdáis!