Alma Bakala en Fabrik: 12 horas de Andrés Campo al mando

El próximo 25 de abril, Fabrik acoge una nueva edición de Alma Bakala en un formato que define por completo el proyecto: all day & night long. De 18:00 a 06:00, Andrés Campo estará solo en cabina durante 12 horas en una sesión concebida como un recorrido completo por su universo musical. La cita contará además con una segunda sala comisariada por Coliseum, pieza clave tanto en el evento como en la historia del propio artista.

Para entender Alma Bakala hay que mirar a esa dualidad. Andrés Campo no se construye desde cero aquí, sino que conecta directamente con su pasado como Kuki, el DJ que se formó precisamente en Coliseum. De ese cruce de identidades tan propio de Andrés Campo, distintas épocas y una misma forma de entender la pista sin etiquetas forzadas, nace Alma Bakala. Aquí conviven sin filtro el bakalao más crudo con su lenguaje actual, sin jerarquías y sin necesidad de justificar el viaje.

Tras una primera gira el año pasado que colgó el cartel de sold out en todas sus fechas por la Península –nosotros estuvimos en el debut Las Ventas y nos lo pasamos como niños– , Alma Bakala se repliega en 2026 a un único disparo: Madrid. Solo una fecha.

Cartel de la velada

Y ahí entra el formato. Porque las 12 horas del protagonista en cabina no son –solo– un reclamo, son la base. En un circuito actual de amplios carteles donde el DJ se ha acostumbrado a sets cortos, previsibles y fácilmente replicables, reivindicar el papel clásico del dj y plantear un all night long de este calibre es casi una anomalía. Estamos hablando del maratón más largo de un artista en la cabina de Fabrik, el recientemente galardonado como #8 club del mundo y más de 20 años de historia. No es una sesión al uso, es una historia contada en 12 horas. Esa es la apuesta, volver a lo esencial: cabina, tiempo y pista. Como extra, muchas ganas de ver las visuales de Héctor de la Puente de nuevo en el club de Humanes, que estamos seguros no dejarán indiferente a nadie.

El papel de Coliseum, además de lo simbólico, se materializa en el evento con una segunda sala propia, funcionando como extensión natural del relato de Andrés. No como guiño nostálgico, sino como recordatorio vivo de de dónde viene todo esto.

Y aún hay más. Alma Bakala llega, además, con un universo cada vez más definido. El teaser del proyecto ya deja entrever esa narrativa híbrida, y en paralelo se suma el estreno de su documental el próximo 20 de abril en el Teatro Albéniz, ampliando su alcance audiovisual más allá del club.

A estas alturas, la única pregunta que queda es... ¿dónde está el after?