Bünker x La Pocilga: comunidad, techno y libertad
Bünker y La Pocilga unen fuerzas en Mataró para una noche de techno underground centrada en la comunidad, la libertad en la pista y el respeto. Esta colaboración promete una experiencia auténtica de cultura club para los más exigentes.
Después de muchos años recorriendo infinidad de clubs, festivales, cabinas y pistas de baile que prometían revolución pero que al final siempre me contaban la misma historia, empecé a cansarme un poco del techno. Demasiadas veces la escena se mueve por inercia y los intereses comerciales o el mainstream acaban imponiéndose: carteles que se repiten, pistas saturadas, bailes de TikTok y una estética más de postureo que de ideología.
En ese momento de desencanto apareció Bünker y supo despertar de nuevo esa curiosidad natural que tenemos quienes llevamos el clubbing en las venas. No sé qué me llevó a descubrirlo, pero desde el primer momento mi olfato clubber me decía: “esto huele distinto”.
Y no me equivocaba. Cada fiesta anunciada, cada publicación en redes y cada persona que habla de la experiencia bünkeriana lo han ido confirmando.

La propuesta de Bünker es una declaración clara de amor al techno y a la cultura de club. Sus carteles combinan nuevos talentos con nombres consolidados, con una apuesta firme por el talento local. Pero su valor no está solo en la programación.
Su identidad se construye desde la comunidad: crear espacios seguros e inclusivos donde la pista de baile vuelva a ser un lugar de libertad y conexión real, libre de cámaras y móviles. Bünker apuesta por experiencias en las que la música, el respeto y los valores compartidos están en el centro.
Para quienes llevamos tiempo buscando autenticidad dentro de la escena electrónica, Bünker representa algo más que una fiesta. Es la construcción consciente e intencionada de una comunidad que comparte una manera de entender el clubbing.

Cuál fue mi sorpresa al ver anunciada una colaboración con otro colectivo al que también seguía de cerca, aunque no tanto como a Bünker por una cuestión de cercanía geográfica. La Pocilga es un proyecto con base en el sur de España, centrado en el techno underground, en experiencias sin fotos ni vídeos y en unos valores muy cercanos a los de Bünker. Su propuesta gira en torno a la creación de comunidad, la libertad en la pista de baile y la ruptura consciente con los códigos más convencionales del clubbing.
La primera colaboración fue en Supra Sevilla, así que me pillaba lejos. Pero el 6 de marzo La Pocilga coge sus trastos y sube a tierras catalanas para visitar la sede de Bünker en Mataró (Carrer Méndez Núñez, 45). Poclilgueros y bünkerianos podrán revolcarse en el barro de nuevo.

La programación es más que interesante. Como cabeza de cartel, Tensal, que prácticamente no necesita presentación: el proyecto en solitario de Héctor Sandoval, figura clave del techno underground español y cofundador de PoleGroup. Le siguen David Villalobos, DJ y productor afincado en Sevilla, que destaca por la profundidad, la elegancia y su enfoque hipnótico en pista; y Genghis, DJ y productora del sur de España y figura clave de La Pocilga, que se mueve entre el techno profundo y oscuro, con toques experimentales y sesiones que buscan sacar al público de lo previsible.
El cartel se completa con el b2b de Jkey y Checo Campa. Dos nombres muy vinculados a la escena underground catalana que demuestran que el talento local viene fuerte.
Si quieres sumarte a este fiestón, no te duermas, porque las entradas ya están en el final release. Quien avisa no es traidor.