DIVORCE FROM NEW YORK: "Ha sido como un accidente, yo en realidad no iba a sacar este disco"

¿Qué pasa si tienes poco tiempo y una colección de 1.000 vinilos de jazz que poder samplear y mezclar? Que sale un discazo que no iba a serlo como 'This Ain't Jazz No More' en el siempre exquisito Forbidden Colours. Por accidente, como nos reconoce su autor Álvaro Granda aka Divorce From New York (también aka Kino Internacional aka mitad de Reykjavik606) unas horas antes de su lanzamiento oficial, desgranando todos los detalles.

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>1. Enhorabuena por el lanzamiento. Visto el revuelo levantado hasta la fecha, ¿qué expectativas tienes?

Súper buenas. Lo ha pinchado ya gente que es súper ídola como Benji B, Jamz Supernova... no me esperaba para nada, y menos la bola que le están dando en UK, que es un mercado difícil porque son muy especiales. O haces algo que les gusta mucho o no entras. Cosa que me parece muy bien, ya podíamos ser así nosotros también. Nos falta un poco creérnoslo. Y eso que hay gente que es súper, súper crack en España. Amigos como Lost Twin, Skygaze, Edu (Ed Is Dead), Piek y un largo etc. que no tienen nada que envidiar a la gente de fuera. Aquí, nadie es profeta en su tierra... Pero bueno, no me lo esperaba para nada. Quedan súper pocas copias, de una edición de 310 o 320 vinilos quedarán 80 y el álbum aún no ha salido. Estoy flipando.

Skygaze nos dejó en su día el titular "Es un lastre muy grande ser español cuando haces este tipo de música"...

Jaime es súper colega. Hablamos un montón, hace poco para una colab. Siempre digo que es uno de los talentos de España más desperdiciados, aparte de que a él no le gusta nada venderse, por ejemplo yo soy un vende motos (risas). Skygaze debería estar hace tiempo en la onda de Talabot.
En parte podría ser un lastre... pero tenemos mucha culpa nosotros. Aunque primero los promotores y después los consumidores. Hablaba el otro día con Javi Bayo, que iba a hacer tras la pandemia unas fiestas como los ochenta, que traías a alguien de fuera pero la gente a quien iba a ver era el dj residente. Ahora parece que si no hay un cartel con nombres de fuera o estrellas no sirve. Estoy un poco de acuerdo con Jaime... pero quiero renegar mogollón de eso.

>2. Pregunta obligada para ponernos en situación. ¿En qué se parecen y en qué difieren los proyectos Divorce From New York y Reykjavik606?

Reykjavik606 está mucho más enfocado a banda, en principio éramos Borja y yo, pero desde que sacamos “Endless Summer In Peckham”… al final nos divierte tanto el rollo de banda que solo es posible hacerlo así. Y lo de Divorce ha sido como un accidente súper guay, porque yo en realidad no iba a sacar este disco.
Todo esto viene de que de que cuando tuve a mi hijo no tenía tiempo para meterme al estudio como antes. A mí lo que me gustaba era meterme 6 horas y tirarme el tiempo que necesitara, agarrarme mi ciego sintético con los sintes. Entonces solo podía hacer entradas al estudio más espaciadas, de una hora, hora y media. Con el proyecto Reykjavik había comprado un sampler, porque necesitábamos uno para incorporar el disco en los directos, porque habían sido siempre con modular y era un poco impro. El mismo verano que compré el sampler me dio por samplearme parte de la colección de Jazz que tengo y durante la lactancia de mi hijo me metía en el estudio y me era súper fácil y rápido montarme temas al vuelo. De repente un día se metió mi mujer al estudio y dijo: “esto mola un huevo, tienes que sacarlo”. Para mí era por disfrute, como el que se va a pescar. Se enteró Aitor Etxeberría (Forbbiden) y a la hora de habérselo mandado me dijo que había que sacarlo. Ha sido todo una sorpresa, una casualidad, como cuando se inventaron el Acid.

Primero Reykjavik y ahora New York, dos nombres con un contenido geográfico muy claro. ¿Qué significan esos lugares en tu vida o por qué los escogiste?

Parece como que va de geografía la cosa, pero no (risas). No sé si conoces el Dabadaba Club que hay en Donosti, que para mí es el mejor club de España. Tiene una programación que no tiene nada que envidiar a ninguna de las grandes ciudades y un equipo que es la bomba. Suelen organizar los domingos el 'mercadabadillo'. Un domingo que fui con mi mujer, había un stand de fanzine súper guapo, y vimos uno de fotografía analógica (mi mujer es fotógrafa) de Alaia Ortega que se llamaba “Divorce From New York” y dije: “hostia, me ha flipado el nombre. Si algún día tengo que ponerme un AKA se va a llamar así”. No porque sea súper fan de Nueva York, aunque me flipa la city. Pero el fanzine estaba muy guapo y como que todo encajaba con mi movida. Ha sido todo como muy accidentado, pero un accidente con final feliz (risas).
Lo de Reykjavik nos moló, juntamos lo de 606 porque usamos un montón la caja de ritmos 606. El otro día también me decían: me flipan los nombres que ponéis porque al final nos hacéis preguntaros, y me gusta porque soy muy de comerme el tarro con eso. Creas ese rollo de intriga.

La verdad que me ha tocado revisarlo para escribirlo bien...

No hay ni dios que escriba bien nuestro nombre (Reykjavik). A Borja y a mí nos ocurre algo muy peculiar, porque en cada bolo que teníamos, salvo en cinco o seis, nos han puesto mal el nombre y justo en esos era en los que acaban siendo unos “bolazos”. Al final era como: “a ver si nos pone mal el nombre porque va a salir por todo lo alto”. Luego somos siempre súper positivos, si nos lo ponen bien también nos sale bien (risas).

>3. El Jazz y sobre todo la corriente de UK Jazz se han convertido en la principal influencia de vuestro sonido en ambos proyectos. ¿De dónde viene el interés en esta música?

Pues vas a alucinar, pero yo de pequeño odiaba el jazz. De hecho Donosti tiene su propio festival de jazz siempre me ha parecido super aburrido. Además, al principio, depende de lo que te vayan a enseñar hay que limar un  porque el jazz es un estilo muy que tiene cosas muy crudas. Pero resulta que en 2016 se publicó un discazo, que me cambió de lleno la perspectiva sobre el jazz, que era el de Yussef Kamaal 'Black Focus' y desde ahí empecé a indagar poco a poco y me ha ido enganchando mucho. De hecho, ahora escucho con obsesión música que no me hubiera puesto hace 5 o 6 años. Al principio tenía 4 discos de jazz y 2.000 vinilos de electrónica y ahora mismo tengo alrededor de 1.000 de jazz.

¿Por qué crees que convive tan bien con la electrónica y ritmos rotos?

Pues porque una de las cosas que tiene el UK Jazz s es que gente super joven con mucho talento y background que proviene de estudios de conservatorio (Núria García, Kamaal Williams…), es gente como tú o como yo que salía de fiesta y escuchaba música electrónica y lo que han hecho es fusionar toda su música y le han dado un aire fresco que suena genial.
Todos han sabido escoger realmente lo que les gusta, lo que escuchan y han dicho “me lo llevo a mi terreno”. Si le pones a un purista UK jazz te va a decir que eso no es jazz, pero claro que lo es. Además, una de las cosas que mas me gustan del UK jazz ya no es solo la gente joven que produce si no a la gente que han arrastrado consigo a los conciertos.

>4. Entre sampleos y sintetizadores, el pulso del álbum 'This Ain´t Jazz No More' es muy orgánico y bailable. ¿Qué herramientas usaste?

Fíjate, normalmente con Reykjavik una de las características que teníamos era que a los directos nos llevábamos desde un sinte modular, cuatro teclados y “la de Dios es Cristo”. Y ha sido como que de repente un respiro, a ver, si me quiero complicar la vida tengo Reykjavik. Que quiero estar tranquilo y viajar con un sampler, tengo Divorce From New York. Solo uso un sampler, un Elektron Octatrack, es una maravilla, no necesito más. De hecho suena orgánico porque en realidad son sampleos de discos de jazz, sampleo una batería de jazz y dices "hostias, un loopazo". Yo creo que la única pista que he metido está en “Fórmula Paraiso” y “Untrue” con Bliaze; es lo único que está tocado, el resto es sampling puro y duro. De hecho a los directos solo me llevo un sampler y dos pedaleras, que es un alivio por el tema del flightcase y los equipajes. Que, aunque pida todo en el rider, luego soy un maniático de la leche.

Hablando de "Formula Paraiso", ¿cómo surgió la colaboración con Hector Plimmer para el remix?

A Hector Plimmer le conocía porque me flipaba todo lo que hacía y de repente, me escribió en Instagram porque le gustó nuestro álbum ("Endless Summer In Peckham") y yo flipado. A partir de ahí me pidió el disco para ponerlo en las sesiones que hacía en NTS, etc. Entonces tenemos muy buen rollo, nos mandábamos cosas el uno al otro para darnos opinión y le dije que tenía la movida de Divorce y si le apetecía hacer un remix. Le encantó y le di total libertad para elegir y tiró por “Formula Paraiso”. Es un remixazo, me ha encantado.

>5. Siguiendo el hilo, es importante saber rodearse de grandes profesionales. ¿Qué significan Forbidden Colours y Mecca Recording Studios para ti?

Son parte de mi corazón, son mi casa. Aitor Etxebarria (Forbidden Colours) y yo nos conocemos de cuando estudiaba sonido, te estoy hablando de hace 15 años. Siempre le he admirado. Aitor siempre hila muy fino y le gustan cosas de mucha calidad, no se mueve por impulsos para nada. Entonces fue reconocernos nosotros como, “tampoco seremos tan malos” si le gusta a Aitor (risas). Siempre le mando todo y es un acierto, Forbidden Colours se ha convertido en mi familia.
De los hermanos Mecca que te voy a contar, para mí es el mejor estudio de España. Igual hay gente que cuando escuche esto dice: “dónde va este”, pero es que tienen todo lo que me gusta y el sitio es increíble. Nos conocen como si nos hubiesen parido, yo llego a Mecca, grabo y no le tengo que decir nada a Mikel, siempre mejora todo lo que hago. Es una maravilla currar con ellos. Cuando estuve en la Red Bull Music de 2013, flipé con los estudios y siempre le decía a Borja que si alguna vez grabábamos teníamos que hacerlo en un estudio así. Lo descubrimos casualmente, a cinco minutos de mi casa. Para Divorce no necesito tanto porque con el estudio que tengo me es suficiente, pero si vamos a grabar instrumentos sí que necesitamos Mecca.

—Puedes comprar el disco vía Bandcamp haciendo clic aquí.


Instagram: @reykjavik606 / @divorce.from.new.york
Spotify: Reykjavik606