GOLFOS arrasa Madrid en su debut
Madrid no regala nada, pero tampoco necesita mucho cuando la propuesta está clara. El debut de GOLFOS –el dúo formado por el madrileño Dennis Cruz y PAWSA– en The Lenovo Garage de la mano de BSMT Live fue exactamente eso: una tarde de disfrute que firmó el sold out desde mucho antes de sonar el primer track.
GOLFOS se ha convertido en uno de los fenómenos más sólidos de la escena house global. Con ese sonido minimal y deep tech que tanto gusta, ahora con un bombo a negras muy marcado e hipnótico que induce al baile y sin muchos accesorios, demuestran que menos es más. Y que algo sencillo –que no simple– funciona.
El montaje audiovisual era coherente, apostando por la simplicidad bien entendida. Nada de pantallas ni artificios: el luminoso de GOLFOS marcando territorio sobre la cabina como único reclamo, apoyado en pista con luces rojas algunos disparos de CO2 en los momentos clave. Más que suficiente para poner el foco –como debe ser– en la música. Además, sonaba bastante bien.
El formato del evento también acompañaba. Un tardeo que sacaba el mayor provecho al Autocine en su nueva versión invernal, con una gran carpa para alojar a la nada desdeñable cifra de 7.000 asistentes con muchas ganas de jarana. Recinto amplio, con zonas exteriores –quizá el único pero, situar las taquillas en el lado opuesto de la entrada–, restauración –buena burger en un Diner americano comandado por Hype– y hasta barraca de feria. Olé.
El italiano Koko abrió la tarde con un warm up progresivo, de menos a más. Sin estridencias, pero con intención. Lo justo para allanar el camino al extended set más esperado. Porque cuando GOLFOS entra, entra a lo suyo. Un dúo único e icónico. Uno más menudo y de blanco; el otro espigado y de negro; ambos con sonrisa pícara y manos juguetonas. Porque Dennis y Pawsa fueron a hacer disfrutar, y disfrutar de lo lindo ellos mismos. Y eso se nota. Además, tenían cuatro horas por delante para hacer lo que quisieran.
La primera parte tiró hacia un enfoque más clubber, más hipnótico. Compacto, sólido… aunque por momentos algo lineal. "We Here" marcaba el paso, con el público entregado a pedir al dj un ritmo pesado. Ya en el último bloque el set se volvió más dinámico, más juguetón, más festivalero –nos recordó a su B3B de hace unos meses con Michael Bibi– que cambió el aire sin perder el control. Progresiones, cambios, juegos y mucho groove. Sonaron bangers como "Bang Bang", Green Velvet mezclado con su "Get Tussi", el remix de The People Movers para Nina Simone o ritmos de Michael Jackson hasta un cierre con "I Want Your Soul" de Armand van Helden ya con el tiempo cumplido que ninguno de los presentes olvidará.
Y la cosa no acababa ahí, aún hubo tiempo de continuar –cómo no– en el cuartel general The Bassement con Koko a la cabeza. No era una noche para reinventar nada, ni lo pretendía. Era el debut en la ciudad de un dúo que sabe perfectamente qué hace y a qué juega. A veces no hace falta más.
Mirando hacia delante, BSMT Live –que ya ha traído ni más ni menos que a artistas como Laurent Garnier, Carl Cox, Charlotte de Witte, Mau P, Paco Osuna, Andrea Oliva o Joseph Capriati– ofrecerá el próximo 30 de mayo y de nuevo en The Lenovo Garage el espectáculo The Holy Shit Show de Holy Priest, uno de los artistas más punteros de la nueva era de los sonidos más frenéticos. Esto no para.