Joe Goddard, Tourist y Beefeater acercan Londres a Madrid

La cultura underground más British transportada a uno de los barrios más castizos de la capital. El espíritu de Candem y Soho instalado en el Mercado de la Cebada —y a posteriori, en la sala Medias Puri— durante unos días. Esa era la propuesta de Beefeater London Town del 29 de noviembre al 10 de diciembre, acercar por unos días Londres a Madrid mediante mercadillos vintage, street food, máquinas arcade y música en directo. Ah, y gin tonics en abundancia por supuesto.

Recalcando el apartado de la música, encontramos actuaciones en directo del calibre de Monarchy, Circa Waves, Marika Hackman o Rural Zombies y dj sets como Fort Romeau, Two Door Cinema Club, Simian Mobile Disco, Is Tropical o Ed Is Dead —quien os recordamos acaba de publicar el fabuloso '#YL48H'—. Y entre ellos, dos que nos llamaron especialmente la atención y nos 'obligaron' a asistir: Joe Goddard y Tourist. Y todo ello, por el módico precio de nada. Gratis.


Martes 5 de diciembre. Entramos pronto, con una sala aún vacía, poco antes de que empezara el primer concierto del día. El dúo Reyko, con un directo aún no del todo sólido pero sí muy animado y cercano, calentaron el ambiente a la perfección a base de muchas covers —como "West Coast" o "Prayer In C"— y producciones propias como "Spinning Over You" que aún resuena en nuestra cabeza. Buena señal, buen descubrimiento.

Una de las cosas que más lamentamos del pasado Sónar 2017 fue perdernos a Joe Goddard con su heterogéneo y nostálgico LP 'Electric Lines' bajo el brazo. Pero la vida a veces regala segundas oportunidades tan económicas, cercanas y sencillas como esta. Iniciaba el líder de Hot Chip su live con "Human Heart" junto a una Valentina que tuvo que comentar la jugada con el técnico de sonido en varias ocasiones porque apenas se la escuchaba. Momentos para la improvisación, momentos para mezclas tan geniales como "Music Is The Answer" —que obviamente volvió a sonar al final como broche de oro— junto a "Lose Your Love", momentos para cerrar los ojos y disfrutar. Porque estamos de acuerdo con Joe —y él a su vez con Celeda— en esa premisa de "Music is the answer, To your problems, Keep on moving, Then you can solve them".

Ovación del respetable, pero Joe no se marchó —bueno sí, un momentito al servicio saltándose la inmensa fila de espera que allí había— pues tenía otro partido que jugar. Esta vez como The 2 Bears junto a su compañero Raf Rundell mostrando su faceta house más pistera.


Viernes 8 de diciembre. La intuición nos dijo que tocaba ir con tiempo, y no fallamos. Mientras esperábamos en la larga cola, escuchamos como algunos asistentes comentaban a otros cómo les gustaba la electrónica gracias a Joe Crepúsculo, primer protagonista de la velada y, visto lo visto, principal reclamo para la mayor parte del público. Al son de "Te Voy A Pinchar" comenzó un animado concierto —bien nos recordó a Fangoria en versión moderna— donde el que el catalán estuvo siempre acompañado por Aaron Rux en los beats. Mientras nos fuimos a por un gin tonic —como no podía ser de otra forma— para pasar el trago, sonaba "esto es música para adultos que no puedes comprender eh eh eh"... que la gente cantaba enfervorecida sin saber que, realmente, la electrónica para adultos venía después.

Desbandada general que vació la mitad de la sala tan rápido como se llenó, lo que nos permitió llegar hasta primera fila para disfrutar de la razón que nos llevó, una fría tarde más, hasta la misteriosa Sala Medias Puri: Tourist. El inglés se presentaba por primera vez en España, y lo hacía con un set up bastante amplio para un live de una hora que se nos quedó muy corta. "We Stayed Up All Night" junto a Ardyn, parte de su último EP 'Wash' presentado hace apenas un mes y medio, sirvió de pistoletazo a un concierto donde William repasó temazos como "Holding On" y su álbum debut —y hasta la fecha, único— 'U' hasta un previsible pero memorable cierre con "Run". Tomaba el relevo Nabihah Iqbal, quien también debutaba en Madrid.

Cómo nos gustan estos planes en Madrid, conciertos gratis y tan cuidados. ¡Y que viva Beefeater London Town!