Maudes Festival sigue creciendo un año más en el Tierno Galván
Madrid tiene una relación curiosa con sus parques. Mientras el Retiro se queda para la postal turística y el Oeste para el letargo de los domingos y las reuniones universitarias, el Parque Enrique Tierno Galván se ha consolidado como nuestro anfiteatro favorito por excelencia. Y con razón. Buena parte de culpa en esta elección la tiene Maudes Festival, que un año más –esta vez bajo el concepto Green Nation– celebra una edición cuidada que pone el foco en bailar en conexión con la naturaleza.
Así de bien lo pasamos el año pasado
Una exitosa primera jornada
Es lo que se pudo vivir el pasado fin de semana, en una primera fecha que reunía la propuesta quizá más underground de la historia del festival. En ella brillaron nombres propios como Âme en un fino formato dj, la energía indómita de The Blessed Madonna que levanta amantes y detractores allá donde va y unos excelsos, infalibles y siempre eclécticos 2manydjs para un cierre memorable. Con una puesta en escena que hereda la identidad del año pasado –con esa cabeza ya icono de la casa–, el foco se puso en añadir algunas mejoras para redondear la experiencia como la sombra o el agua. Y esto solo era el principio.
Un segundo fin de semana por todo lo alto
El sábado, una semana después, la apuesta será por el techno melódico –que sigue muy vivo este 2026– en un cartel capitaneado por Argy, que aportará esa épica contemporánea de bombos corpóreos y atmósferas envolventes que estamos seguros encajará a la perfección con la acústica expansiva del anfiteatro cuando empieza a caer el sol. Le acompañarán nuestro Arodes, el hitmaker Alex Wann y las duplas formadas por Fiona Kraft b2b Henri Bergmann y Dablon b2b Velada.
No Art, una experiencia diferente
El domingo, en la que anticipamos sea una de las fechas clave del año en Madrid, el festival madrileño se alía con una de las marcas más atractivas y del circuito: No Art. Quien piense que el sello de ANOTR es solo otra marca de house convencional no ha prestado atención a la evolución de la escena de Ámsterdam.
El sello y plataforma neerlandesa ha sabido leer el cambio de era, transformando el minimal house en una experiencia casi arquitectónica. Lo que los hermanos holandeses han edificado es una redefinición orgánica del género con una coherencia del groove que roza lo obsesivo, huye del efectismo digital para abrazar texturas analógicas, líneas de bajo sinuosas y micro-samplings de soul o jazz para hacerlas flotar sobre un entramado rítmico de herencia puramente minimalista. Menos es más.
“No Art no es solo un evento; es una plataforma para el arte y la música en su forma más pura. Madrid tiene una energía brutal, y Tierno Galván es el lienzo perfecto para lo que queremos proyectar”
Y tremendo cartel se traen a su primera y sonada visita a Madrid (tanto line up como gráficamente, precioso). Custodiando a los holandeses estará Josh Baker, un selector infalible a la hora de tejer puentes entre el minimal británico y el sonido pistero de club, y uno de los nombres propios en Ibiza este verano (tiempo al tiempo). El toque de dinamismo y ruptura lo pondrán Prospa, capaces de evocar el hipnótico espíritu del rave con matices contemporáneos, mientras que Rooléh y Silvie Loto se encargarán de calibrar la presión sonora desde primera hora de la tarde, aportando un house envolvente y de alta escuela. Entre las 15:00 y las 23:00, el baile se desprende de la oscuridad de la sala para habitar la luz, el césped y el aire.
Bailar bajo el cielo de Madrid, con los pies entre el césped y hormigón de nuestro anfiteatro fetiche, es recordar por qué la cultura de la electrónica también se vive a plena luz del día. Un año más, Maudes Festival ha conseguido convertir el Tierno Galván en un organismo vivo de catarsis colectiva, con miles de personas –nosotros entre ellos– haciendo la fotosíntesis al son que marcan sus djs favoritos. Y este año va más fuerte que nunca.