Crónica: LAP57, una tarde de baile en las carreras
18.000 personas firmaron un Sold Out histórico en la Universidad Autónoma con la Fórmula 1 como marco perfecto. A ritmo de ANOTR, PAWSA y Marco Carola, LAP57 dejó una jornada donde el groove mandó por encima de cualquier artificio.
Finde tras finde Madrid parece querer demostrar que no necesita ninguna excusa para ser una pista de baile envidiable en el resto del mundo. Pero es que el último, además, la tenía con el regreso de la Fórmula 1 cuarenta y cinco años después. Con la ciudad tomada por aficionados llegados de medio mundo y el rugido de los motores como banda sonora oficial de la ciudad, LAP57 decidió que la mejor manera de completar el menú era poner a 18.000 personas a bailar durante horas. Y funcionó.
El mismo recinto de la Universidad Autónoma de Madrid que apenas 24 horas antes había acogido a Black Coffee volvía a llenarse, aunque esta vez con un escenario y una propuesta diferentes. Si el viernes había sido territorio del sudafricano, el sábado el house y el tech house tomaban el relevo con ANOTR, PAWSA y Marco Carola como principales reclamos. El resultado: Sold Out y una pista en la que se mezclaban madrileños y visitantes internacionales –varios idiomas escuchamos– con ganas de pasarlo bien.
Desde primera hora se respiraba esa sensación tan reconocible de los últimos coletazos del verano. Nadie tenía ganas de volver a la rutina. Éramos de nuevo universitarios a los pies de la facultad alargando las vacaciones antes de que sonase la campana. El clima y la vibra general acompañaban en una pista que fue ganando grados a medida que caía la tarde.
Musicalmente, LAP57 jugó sobre seguro. House, groove y tech house con una vocación inequívocamente bailable. No era día para buscar curvas experimentales, sino para mantener a la masa en constante movimiento. Y ahí el cartel tenía argumentos de sobra.
Arrancó la velada con el saber hacer de un Karretero que no falla y la elegancia en selección de Silvie Loto, un par de actuaciones que sirvieron para calentar a los madrugadores —pese al sol implacable de primera hora— a modo de vuelta de reconocimiento.

Y llegó el primer headliner. Cómo nos gustan ANOTR. Los holandeses están de dulce, y una vez más –como disfrutamos de su paso con No Art por Maudes en mayo– demostraron que una pista multitudinaria como la que se desplegaba sobre el tapiz del campo de rugby de la UAM no tiene por qué construirse únicamente a base de pegada. El dúo presumió de ese house de melodías envolventes y groove cálido que les ha convertido en uno de los nombres más reconocibles y demandados de la nueva generación. Qué de bombazos tenía 'On A Trip' y qué cantidad de tracks brillantes trae su último largo, 'Withness'. Su propuesta tiene algo especialmente agradecido en espacios abiertos –y más aún en la mágica hora del atardecer– ya que resulta rotunda sin llegar a ser agresiva, cargada de matices musicales y vocales para que la sesión no se convierta en una simple sucesión de bombos.
A esas alturas, la pista ya estaba plenamente metida en faena, con una masa muy bailonga que sacaba el móvil especialmente en los hits más icónicos. Si ANOTR construyeron la atmósfera, PAWSA se encargó de hacerla físicamente palpable. Más concretamente, en el pecho. Ahí es donde se siente el bombo.
El británico llegó con su habitual arsenal de house de corte grueso, bajos elásticos y vocales reconocibles. PAWSA, sin sorpresas, encontró rápidamente ese punto entre groove y contundencia que tan bien le funciona con grandes audiencias. La pista respondió con la misma claridad y brazos arriba para coronarle anticipadamente como el MVP de la tarde. Como guiño casi obligado, sonó "Double C", ese track pensado para la banda sonora de la película de la F1.

A nivel de producción del evento, más que solvente con una organización fluida y sonido nítido. Cero pantallas y cero artificios —ni falta que hicieron—, dejando que el show lo pusiese la gente que se ubicaba a ambos lados de la cabina, envolviéndola. Desde aquí mandamos un saludo al fenómeno que consiguió levantar una monumental torre con cientos de vasos.
A las diez llegó Marco Carola y, con él, el cambio más evidente de la jornada. El capo italiano tomó el relevo después de cuatro horas de house de zapatilla ágil y llevó la sesión hacia terrenos más cercanos a su habitual concepción del tech house. Un cambio con sentido sobre el papel, pero también modificó la respuesta de la pista y es que no todo el público conectó de la misma manera con este nuevo registro menos entregado a lo inmediato y más pendiente de la construcción progresiva del set.
Aunque quedaría tiempo para que Miguelle & Tons cerrasen con personalidad una jornada que había comenzado por la tarde y que, como mandan los cánones de estos tiempos, todavía tendría continuación más allá del recinto. BASSMNT, en plena celebración de su quinto aniversario, acogería el afterparty oficial del evento donde los gatos venezolanos alargarían su actuación para dar un nuevo y definitivo banderazo a cuadros.
Una carrera de fondo
LAP57 nacía con una premisa clara: aprovechar el tirón internacional de la Fórmula 1 en Madrid para reunir a una comunidad global en formato open air con los referentes actuales del house. El Sold Out confirma que la apuesta funcionó.
Pero la promotora detrás del proyecto —BSMT Live— demuestra tener recorrido mucho más allá del circo del motor. Para las próximas semanas ya han confirmado el showcase de Innervisions el 11 de octubre con Âme, Dixon y Jimi Jules a la cabeza, una jornada maratoniana con Dennis Cruz (all day long) seis días después, o el concepto Sacro by Mëstiza para el 22 de noviembre, todas ellas en The Lenovo Garage en el Autocine de Madrid. Hay mucha tela que cortar esta temporada y estamos seguros de que en boxes se siguen cociendo cosas serias. Madrid está en la pole.